Tú no me representas.

Han pasado unas semanas desde que se realizó la decimoséptima Marcha de la diversidad en Monterrey y con el fin de esta, se vinieron los tan ansiados [o al menos para mi] comentarios. Algunos llegaron por redes sociales, otros por llamadas y uno que otro seguramente no llego o no lo dejaron llegar.

Y así como la marcha, hubo una gran diversidad en ellos. Comentarios que hicieron que se me pusiera la piel chinita al leer el impacto que tuvimos en algunas personas y otros comentarios que me hicieron hacer el rolling eyes más grande del mundo.

Estos últimos comentarios me dejaron pensado ¿pretendía que le gustara a absolutamente todos? No, definitivamente no ¿y qué pretendía? Exactamente lo que pasó, ver una diversidad increíble de personas saliendo a representarse a si mismas, sin necesidad de que nadie más lo hiciera por ellas.

Que sucediera eso me alegro mucho, porque desde los primeros días que empezamos con el nuevo comité a organizar la marcha de este año recibimos el mismo comentario dicho de diferentes maneras pero, que en el fondo quería decir lo siguiente: “eso no me representa”. El comentario vino de personas de todos los colores, sabores , tamaños, edades y llego en mil formatos posibles.

Y una y otra vez nuestra respuesta como comité siempre fue la misma: nadie te va a representar mejor que tu mismo, cada uno tiene que salir a representarse. Personalmente creo que al final del día logramos ese objetivo, que cada persona fuera y se diera visibilidad así misma, ya que cada una de ellas es diferente y no existe nadie que pueda hablar o representar a todas ellas [ independientemente si pertenecen o no a la comunidad ].

Ni mi ego [ que es bastante grande ] me dejaría decir que la marcha salió perfecta, que a todos los asistentes les gusto y que logramos la empatía de todo el mundo pero lo que sí puedo decir es que estoy seguro que vamos por buen camino. Quizás nunca vamos a encontrar ese personaje que tanto buscan algunos que nos represente a todos [ que no creo que debería de existir ], pero lo que sí encontramos fue a personas que se quitaron el miedo a marchar, que se atrevieron a salir y demostrarle a Nuevo Leon que #SíExistimos, aliados que estaban escondidos y sobre todo confirmamos que aunque no estemos de acuerdo todos, todos tenemos el mismo objetivo: luchar por la igualdad.

Insisto, al final del día todos somos diferentes y son esas diferencias las que nos hacen formar parte de esta diversidad, no hay que perder el objetivo y recordemos que no existe una formula mágica para lograr nuestra meta, esta lucha lleva muchos años y agradezco a las personas que abrieron el camino para que hoy, junto con ellas podamos seguir construyendo este camino para que las siguientes generaciones puedan continuar con esta lucha, hasta que lleguemos a nuestro objetivo, todos juntos.